1 Primer encuentro

-Ser un don nadie de vez en cuando, ¡es cojonudo tío! -Comentó Harol con un gesto socarrón cuando salían del club. Vincent le miró con aire de complicidad.- ¿Y ahora donde toca?
-¡Yo no! Ya tengo por hoy bastante -Le contestó a la vez que ojeaba el reloj.
-¡Una más! Pasará mucho tiempo para otra de: ¡nuestras salidas de incógnito!-Adornó la frase con un toque de misterio y agitó las cejas.
Mientras discutían el rumbo, una chica se les acercaba veloz como alma que lleva el diablo.
– ¡Tarde!…Tarde, seguro que ya no lo cojo… Tendré que esperar una hora… ¡Tontamente, echada a perder! Con lo de noche que es ya… -Murmuraba la joven para sus adentros, sumida en sus pensamientos, distraída, ajena a la presencia de los transeúntes.
-¡Ésta…nos ha reconocido! - Pensó Harol -¡No pares! - Farfulló reticente acelerando el paso.
La chica, tropezó bruscamente con Vincent, cayéndosele varias bolsas de las que llevaba al suelo. Al agacharse para ayudarla, sus manos chocaron, y una leve corriente eléctrica, casi imperceptible, emergió de la fricción forzándoles a retirarse al unísono el uno del otro, en un acto reflejo debido a la descarga.
-¿Te encuentras bien? -Le preguntó Vincent preocupado por si se había hecho daño.
Ella, le miró fijamente a los ojos, sabía perfectamente lo que significaba aquello. Entornó los suyos, enfocando en un punto como si pudiese ver a través de él. El tiempo se eclipsó para ellos un instante, donde se rozaron sus almas.
-¿Te encuentras bien? -Repitió con ternura mientras se incorporaban al notar que palideció.
-¡Vamos!-Insistió Harol desagradablemente, no estaba dispuesto a que la gente los reconocieran,echándoseles encima, estropeando así un día perfecto de evasión.
-¡Si, lo siento! -Respondió secamente- Llevaba prisa y no presté mucha atención. ¡He de irme!-Recogió de un tirón la bolsa que él sostenía y salió prácticamente volando.
-¡No me lo puedo creer! A un palmo de narices y no nos reconoció. - Comentó Harol sorprendido y con su ego herido.


Los dos hombres echaron a andar en opuesta dirección a ella. A Vincent le costó reanudar la marcha, por una extraña razón necesitaba seguir mirando aquella mujer, mientras tanto ella proseguía a un ritmo endemoniado, absorta aún más si cabía en sus pensamientos…

Primera página de Lazos entre las Sombras.
Si sentís curiosidad debéis seguir la lectura en el blog creado para ello.
Gracias por vuestro apoyo.

1 comentario:

Rain dijo...

Todavía estás a tiempo, ¡cabezota!
Saludos.

.




NO OLVIDES

NO AL ABUSO DE MENORES
NO A LA PORNOGRAFIA INFANTIL
NO AL MALTRATO
NO A LA VIOLENCIA DE GÉNERO
NO AL RACISMO
NO A LA DESIGUALDAD
NO A LA GUERRA